Es reconocible incluso por un niño que los deportistas de
élite soportan durísimas condiciones de entrenamiento. En algunas ocasiones te
levantas antes que suene el despertador tras dormir placenteramente durante toda
la noche, el día amanece despejado, la temperatura es realmente agradable, no
tienes tareas ni labores pendientes y entonces sí parece sencillo salir a
entrenar, pero por desgracia no siempre es así…
Fatídicamente, hay
otros días en los que tu despertador suena y aún tienes sueño, dolores
musculares y por tu mente no se pasa la idea de levantarse, preparar el
desayuno, c ambiarse y salir a entrenar. Hay otros días en los que hace un frío
o calor excesivo, el ambiente está demasiado húmedo o demasiado seco, tienes
algún problema físico, tienes algún problema en la cabeza que te anula
cualquier tipo de concentración en tu trabajo deportivo diario; en conclusión,
para tí, cualquier otra cosa sería más agradable que salir a entrenar en ese
momento. Pese a todo, te levantas, preparas el desayuno, te pones la ropa
deportiva y sales a entrenar como cada jornada cumpliendo con tu entrenamiento
planificado del día.
PAUTAS PARA ATENDER TU
DÉFICIT MOTIVACIONAL
- Identifica cuales son los motivos por los cuales realizas deporte. Para ello relfexiona, hazte preguntas, escucha música, busca tu
actividad de motivación que te permita pensar y en esos pensamientos, avanza y
retrocede cuantas veces necesites. Una
vez los tengas tiene mayor facilidad ordenar las prioridad que tienen cada
una de las actividades de tuvida, facilitando la compatibilización de todo
y su máximo disfrute en cada momento.
- Identifica los beneficios que
te aportan dichos objetivos deportivos a corto plazo, medio plazo y largo
plazo. Para ello ten presente todos los detalles; desplazamientos, horas
empleadas en dichos entrenamientos, salud, relaciones sociales, etc.
- Identifica los costes que te aportan dichos objetivos deportivos a
corto plazo, medio plazo y largo plazo. Para ello ten presente todos los detalles; desplazamientos, horas
empleadas en dichos entrenamientos, salud, relaciones sociales, etc.
- Identifica las posibles incompatibilidades que de lugar tu actividad
deportiva con otras actividades de tu vida, como el trabajo, obligaciones
familiares, actividades sociales, etc. Busca alguna solución para ello.
- Pon en una balanza si es necesario para ti. Ciertamente esta actividad te aporta un
benefício ya sea fisiológio o psicológico u ambos con la misma magnitud,
pero acepta que tienes que dar algo a cambio.
* Reivindicar el tiempo que
necesitan para sus actividades
* Comprar el tiempo para
entrenar a cambio de tu compromiso para otras tareas.
* Compartir tu tiempo con
quienes solicitan tu presencia, implicándoles también en tus entrenamientos,
viajes, competiciones, etc.
- La Familia, amigos y relaciones laborales no son un pretexto. Los deportistas comprometidos son capaces de
compatibilizar su actividad deportiva con cualquier otro aspecto de su
vida cotidiana sin que baje su rendimiento.
- Escruta un contexto que te asegure poder llevar a cabo tus
entrenamientos. Si el hecho de realizar
en entrenamiento requerido te resulta excesivamente engorroso, tu
resultado final será proporcional a la intensidad de este inconveniente.
- Entrenamiento en grupo. Entrenar con un grupo de
compañeros en el que te sientas identificado, apoyado y conforme, puede ayudarte en esos días mencionados
anteriormente en los que tu iniciativa para salir a entrenar es menor.
- Atención inmediata ante un mal momento. Si sientes un mal momento, pide ayuda a un experto que te de
confianza. Cuanto antes te des cuenta y antes acudas al mismo, menor
dimensión tendrá la extensión a recuperar y con mayor brevedad recuperarás
de nuevo tu nivel adecuado.
LA MOTIVACIÓN, UNA
NECESIDAD REAL DEL DEPORTISTA
Si la motivación incrementa el compromiso, es ciertamente
sencillo llegar a pensar que cuanto más motivado esté un deportista, mayor
disposición tendrá para entrenar, cuidar su alimentación y realizar todas las
actividades y obligaciones que requiere su preparación para obtener el
resultado más optimo. Pero no debemos confundir el factor MOTIVACIÓN con
POSITIVISMO, ya que un exceso del primero puede dar lugar a sobrepasar los
límites con resultados como el sobreentrenamiento, descanso inadecuado o inactivo
o afecciones negativas a las relaciones personales con el entorno del
deportista, entre otras posibles consecuencias negativas.
Además, debemos prestar cierta atención no solo en el
nivel de motivación del deportista, si no conjuntamente con el tipo de
motivación que debe de poseer, donde el beneficio que les proporciona la
actividad en sí, les resulta muy atrctivo y compensa los costes que conlleva.
* Resultado en Competiciones
* Experiencia Motivante
* Superación Personal
* Salud y Bienestar
* Ocio


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Agradecemos con satisfacción su aportación en nuestro Blog. Le damos un gran saludo.
El equipo directivo de Goncan Health & Wellness.