El "secreto" reside en desarrollar al máximo tres aspectos básicos: saber comer, descansar y divertirse.
• Desarrollar velocidad y resistencia en el terreno de juego.
• Recuperarse en el menor tiempo posible de fatiga o lesiones.
• Facilitar al hígado su labor metabólica de asimilación y depuración.
• Mantener el cerebro y sistema nervioso en condiciones óptimas.
• Alargar y rentabilizar su vida deportiva.

Pauta de
alimentación para un deportista profesional
• Agua: el primer alimento.
• Planificar una alimentación equilibrada, variada y personal.
• Base de la alimentación: hortalizas -patatas incluidas -, pan y cereales integrales, legumbres y frutas frescas. También pasta y arroz.
• Aporte adecuado de alimentos proteícos: Pescado blanco o azul, carnes de pollo, pavo y ternera, huevos y frutos secos; también alguna vez, buena carne roja de vacuno.
• Aporte controlado de alimentos con contenido graso. Restringir los alimentos ricos en grasas saturadas (embutidos, patés, quesos curados, mantequilla, margarina, beicon, bollería, chocolate y pastelería).
• Vigilar el consumo de bebidas alcohólicas (cerveza, vino y otros alcoholes).
• No abusar de la sal, de patatas "chips" y alimentos con alto contenido en sal (anchoas, quesos curados, jamón, caldos preparados, patatas "chips"...).
• Aporte adecuado de alimentos ricos en calcio (lácteos) y hierro (legumbres, algunas hortalizas, frutos secos, carnes y pescados).
• Mantener un peso adecuado en función a una alimentación congruente con el ejercicio físico.
• Consumir poco azúcar, mermeladas, pastelería y bollería.
* Evitar: alimentos ricos en grasa y/o salados, bebidas alcohólicas, galletas y refrescos azucarados, helados, frituras, embutidos, quesos curados, jamón, margarinas, mantequilla, patés, pastelería y azúcares, chocolate y bollería.